miércoles, 2 de noviembre de 2011

Para siempre

Me miró fijamente como nunca antes había hecho. Sentí que su mirada me atravesaba, que sentía algo mucho más profundo por él de lo que nunca me había dado cuenta. Se acercó a mí y me besó lentamente, con cariño, con amor. Me dijo: 
-Yo te prometo un para siempre. ¿Y tú?
-Eso... es demasiado tiempo. ¿Y si todo se tuerce y acabamos odiándonos?
-Bueno, aunque te odie, si me necesitas, siempre estaré allí para tí -me dijo él, dibujando figuras en mi espalda con el dedo. 
-Si me odias, no me querrás ver. 
-Pues cerraré los ojos. 
-No me querrás oír. 
-Pues no te dejaré hablar. 
-¿Y qué harás entonces? -pregunté. 
-Te abrazaré y te diré: "¿Recuerdas aquella vez que te prometí un para siempre? Lo decía de verdad". 

No hay comentarios:

Publicar un comentario